Actualmente, existe una gran variedad de productos naturales destinados al aumento del pecho femenino, como las píldoras para realzar el pecho, los programas de ejercicios o las cremas. Todos ellos, si son legales, deben tener certificados que aseguren la frescura y calidad del producto (certificados GMP, GAP e ISO), tanto en su recolección y fabricación, como en su posterior comercialización. Sólo así se garantizarán unos resultados óptimos. Existen productos que cuentan en sus páginas webs con los certificados de análisis de cada componente y demás información.

Las píldoras son el método más cómodo y barato, porque, al igual que los ejercicios, no dejan marcas y dan resultados tras un tiempo de estar tomándolas. Las cremas también son una buena alternativa, ya que pueden aumentar el tamaño en varias tallas, además de ayudar a que los tejidos finos sean más firmes. Por último, aunque este no es un método natural, está la cirugía, lo que implica colocar implantes dentro de cada pecho para aumentar el volumen y mejorar la forma. Un dato escalofriante es que casi el 64% de las mujeres que se operan, se lamentan a posteriori de algunos aspectos negativos que implica la cirugía de aumento de pecho. Las quejas más comunes incluyen quemarse, cicatrices, sensación artificial, dolor… El alto coste también es un problema.